Picor y piel seca después de la piscina: qué hace el cloro y cómo cuidar la piel y el pelo
En 30 segundos
- Dos horas de entrenamiento en la piscina aumentan la pérdida de agua de la piel. En un estudio con 58 deportistas de élite, subió más en los nadadores que en los futbolistas.
- La piel con dermatitis atópica es más sensible al cloro: retuvo menos agua desde 0,5 mg/L de cloro, mientras que la piel sana solo se alteró con 2 mg/L.
- Nadar no parece causar dermatitis atópica: un metaanálisis de 23 estudios y 54.153 personas no encontró relación.
- Hidratar ayuda a una piel con la barrera alterada: en personas con eccema, los hidratantes redujeron los brotes a la tercera parte.
- El cloro y el roce dañan el pelo: el 61 % de los nadadores de élite japoneses tenía el pelo decolorado, frente a ninguno de los no nadadores.
Si te pica la piel después de la piscina, lo más probable es que esté seca o irritada. El agua clorada y las horas en remojo alteran la capa más externa de la piel, que pierde agua y se vuelve más sensible. Se suele arreglar con una ducha corta al salir, un gel suave y una crema hidratante. Una alergia de verdad es rara. Si salen ronchas, ampollas o el picor no mejora, consulta.
Aquí tienes qué hace el cloro en la piel y el pelo, por qué te pica, qué dicen los estudios sobre la dermatitis atópica, una rutina sencilla para antes y después de nadar, qué mirar en la etiqueta de una crema y cuándo ir a la farmacia o al médico.
En esta guía
Qué hace el agua clorada en la piel
El cloro mata microbios oxidándolos, y esa misma capacidad de oxidar afecta un poco a la piel. Sumado a pasar mucho rato en remojo, el resultado es una piel que retiene peor el agua.

La barrera de la piel
La capa más externa de la piel (el estrato córneo) funciona como una pared: células planas unidas por grasas que impiden que el agua se escape. Cuando esa barrera se altera, la piel pierde más agua, se reseca y se irrita con más facilidad.
Eso es lo que se ha medido en nadadores. En un estudio con 58 deportistas de élite, se midió la pérdida de agua a través de la piel (un marcador de cómo funciona la barrera) antes y después de 2 horas de entrenamiento. En los nadadores subió en el antebrazo, el pliegue del codo y el dorso de la mano, y seguía alta 30 minutos después. En los futbolistas solo subió en el dorso de la mano (Paciência et al., 2021). Los autores concluyen que el ambiente de la piscina puede alterar la barrera de la piel.
Ojo: midieron justo después de entrenar, no al día siguiente. No sabemos cuánto dura el efecto.
Cuánto cloro hace falta
Depende de tu piel. En un estudio japonés, 20 personas con dermatitis atópica y 10 sin ella metieron el antebrazo 10 minutos en agua a 40 °C con distintas cantidades de cloro. En la piel atópica, la capacidad de retener agua bajó ya con 0,5 mg/L. En la piel sana, solo con 2 mg/L (Seki et al., 2003).
Traducido: casi todo el mundo nota algo de sequedad si nada a menudo, pero quien tiene la piel atópica o muy seca lo nota antes y más.
Cloraminas: el «olor a cloro»
El cloro de la piscina reacciona con lo que llevamos encima: sudor, orina, restos de piel, cremas. De ahí salen las cloraminas, que se forman cuando el cloro libre reacciona con sustancias con nitrógeno como el amoniaco o la urea. Una de ellas, la tricloramina, se evapora con facilidad al aire de las piscinas cubiertas. En trabajadores de piscina, cuanta más tricloramina en el aire, más irritación de ojos y nariz refieren (Wastensson y Eriksson, 2020).
Ese olor fuerte que todos llamamos «olor a cloro» se debe sobre todo a las cloraminas, no al cloro limpio (dato general de química del agua). Por eso una piscina que huele mucho no es necesariamente «la que más cloro tiene», sino a menudo la que más cloraminas acumula.
Por eso importa ducharse antes de entrar: un estudio de laboratorio sobre el agua de piscinas propone ducharse antes y no orinar en el agua para reducir las sustancias que acaban formando estos subproductos (Liviac et al., 2010).
Por qué te pica después de nadar
Casi siempre es piel seca o irritada. Pero hay otras causas, algunas raras, que conviene reconocer.

| Causa | Cómo suele ser | Frecuencia |
|---|---|---|
| Piel seca | Piel tirante, áspera, con descamación fina; pica más en piernas, brazos y espalda, y en invierno | Lo más habitual (criterio práctico) |
| Dermatitis irritativa | Rojez y escozor en zonas de roce o donde queda agua: axilas, ingles, bajo el bañador o las gafas | Frecuente en quien nada mucho (criterio práctico) |
| Brote de dermatitis atópica | Placas rojas que pican en pliegues (codos, rodillas, cuello) en alguien con eccema previo | Depende de cada persona |
| Urticaria con el agua (acuagénica) | Habones (ronchas como de ortiga) en minutos tras mojarte, con cualquier agua | Muy rara |
| Urticaria por frío | Habones al meterte en agua fría o salir al aire frío | Rara |
| Alergia de contacto | Rojez con forma del material: marco de las gafas, borde del gorro | Rara (criterio práctico) |
¿Alergia al cloro?
Lo que mucha gente llama «alergia al cloro» suele ser sequedad o irritación, no una alergia (criterio práctico; no he encontrado estudios que den cifras). La irritación aparece en casi cualquiera si la exposición es grande; la alergia depende del sistema inmune y es mucho menos común.
Urticaria con el agua y con el frío
La urticaria acuagénica es una urticaria en la que salen habones al contacto con el agua, sea cual sea su temperatura. En una revisión sistemática solo se encontraron 77 casos publicados. Era más frecuente en mujeres (61 %) y empezaba de media hacia los 20 años (Rujitharanawong et al., 2022). Si te pasa también con la ducha de casa, no es cosa del cloro.
La urticaria por frío da habones o hinchazón al exponerte al frío. En algunas personas provoca una reacción grave en todo el cuerpo (anafilaxia), y el desencadenante más habitual es meter todo el cuerpo en agua fría, por ejemplo al nadar (Bizjak, 2025). Es rara, pero si te ha pasado, consulta antes de volver a nadar en agua fría.
El «picor del nadador» de los lagos es otra cosa
Si el picor sale después de bañarte en un lago o un embalse, con granitos rojos en la piel que estaba al aire o dentro del bañador, puede ser el «picor del nadador» (dermatitis por cercarias). Lo causan larvas de parásitos de aves que viven en aguas naturales, y se ha descrito en lagos de Europa (Soldánová et al., 2013). No tiene nada que ver con el cloro ni pasa en una piscina bien tratada.
Dermatitis atópica y natación: qué dicen los estudios
Si tienes dermatitis atópica, puedes nadar. Los estudios no demuestran que nadar cause dermatitis atópica, aunque el cloro sí puede resecar más tu piel.
| Estudio | Qué encontró |
|---|---|
| Metaanálisis de 23 estudios, 54.153 personas | Ninguna relación significativa entre ir a la piscina y la dermatitis atópica (Wu et al., 2026) |
| 2.192 niños alemanes seguidos 6 años | Sin relación clara entre la natación de bebé y la dermatitis atópica (Schoefer et al., 2007) |
| 358 niños belgas de 5 a 6 años | En niños con predisposición alérgica, haber nadado de bebé se asoció con más eccema (2,72 veces) (Chaumont et al., 2012) |
Resumen: en la población general no hay una relación clara, pero quien ya tiene la piel atópica puede notar más sequedad y algún brote. Casi todos los estudios son en niños; en adultos que nadan hay muy pocos datos.
El metaanálisis sí encontró una relación pequeña entre ir a la piscina y el asma, sobre todo en niños (Wu et al., 2026). Es observacional y no prueba causa, pero si tienes asma y notas que empeora en piscinas cubiertas, coméntalo con tu médico.
Lo práctico si tienes dermatitis atópica (criterio práctico):
- Ducha corta antes y después de nadar.
- Hidratante en todo el cuerpo justo después, no horas más tarde.
- Si estás en pleno brote, con la piel abierta o muy inflamada, pregunta a tu médico antes de seguir nadando.
- Si usas un tratamiento para el eccema, pregunta en la farmacia o al médico cómo combinarlo con la piscina.
El pelo del nadador
El cloro y el roce con el agua estropean el pelo. El color verde es raro y no lo causa el cloro, sino el cobre.
Pelo seco, áspero y más claro
En 67 nadadores de la selección japonesa, el 61 % tenía el pelo decolorado, frente a ninguno de los 54 no nadadores. Al microscopio, la cutícula (la capa externa que protege el pelo) había desaparecido. Los autores lo atribuyen sobre todo al roce con el agua, y además el cloro entra por la cutícula dañada y degrada el pigmento (Nanko et al., 2000). En esos nadadores también eran frecuentes las uñas con la superficie dañada.
Pelo verde: es el cobre
El pelo verdoso se debe a que se acumula cobre en el pelo. Pasa sobre todo en pelo rubio o claro y ya dañado (por tinte, decoloración o sol), y se relaciona con piscinas mal mantenidas (Lomelí-Legaspi et al., 2024). El cobre suele venir de productos antialgas o de tuberías de cobre. Es raro: hay menos de 10 casos publicados con cobre claramente alto en el agua de la piscina (Tomas et al., 2022).
Si te pasa, en la farmacia pueden orientarte sobre champús específicos. Avisa también a la piscina: puede ser un problema del agua.
Cómo cuidar el pelo (criterio práctico)
- Mójalo con agua del grifo antes de entrar. El pelo ya empapado absorbe menos agua de la piscina.
- Usa gorro. No impide del todo que entre agua, pero reduce el roce y el contacto. Tienes cómo elegirlo en la guía de gorro de natación.
- Acláralo al salir con agua abundante y un champú suave.
- Acondicionador en medios y puntas después de lavar.
- Si llevas tinte o mechas, cuídalo más: es el pelo que más sufre.
Lo he vivido: con la piscina, el pelo se me quedaba fatal. Es el cloro.
Qué hacer: rutina antes y después de nadar
Ducha antes, gorro y gafas dentro, ducha corta al salir, secado a toques e hidratante enseguida. Casi todo es criterio práctico, porque no hay ensayos que comparen rutinas en nadadores.

Antes de nadar
- Dúchate. Quita sudor, desodorante y cremas, y moja el pelo. Es lo que proponen los investigadores para que se formen menos cloraminas (Liviac et al., 2010).
- Ponte el gorro y las gafas.
- En piscina exterior, protector solar antes de llegar. Tienes cómo elegirlo en la guía de protector solar para deporte.
Después de nadar
- Ducha corta y templada. Aclara bien todo el cuerpo y el pelo. El agua muy caliente y las duchas largas resecan más.
- Gel suave, sin perfume, y solo donde hace falta: axilas, ingles, pies. No frotes con esponjas ásperas.
- Sécate a toques, sin frotar. Seca bien entre los dedos de los pies: en la guía de pie de atleta tienes por qué, y por qué llevar chanclas en las duchas.
- Hidratante en los primeros minutos, con la piel aún algo húmeda. Insiste en piernas, brazos y zonas que te piquen.
- No te quedes con el bañador mojado más de lo necesario.
- Labios y manos: un bálsamo y una crema de manos si se te agrietan.
Gafas y ojos rojos
Es habitual salir con los ojos rojos o con picor. En una encuesta a 95 nadadores federados de Portugal, el 51,6 % tenía picor de ojos (Ramos et al., 2026). Las cloraminas que pasan al aire de la piscina irritan los ojos (Wastensson y Eriksson, 2020).
Lo práctico: gafas bien ajustadas y aclararte la cara con agua limpia al salir (criterio práctico). Si se te empañan y acabas quitándotelas, mira la guía de gafas de natación que se empañan.
Qué buscar en una crema hidratante y un gel
Las cremas hidratantes son cosméticos: no curan, pero ayudan a que la piel retenga agua. En personas con eccema, una revisión Cochrane de 77 ensayos con 6.603 participantes vio que los hidratantes reducían la gravedad y dejaban los brotes en la tercera parte que sin ellos. Y no encontró pruebas fiables de que un hidratante sea mejor que otro (van Zuuren et al., 2017). Es decir: el mejor es el que te pones todos los días.

En esa revisión, las cremas con glicerina o con urea mejoraron la piel frente a placebo; con urea hubo más personas con efectos adversos. Son estudios en eccema, no en nadadores.
Qué mirar en la etiqueta (criterio práctico):
| Busca | Por qué |
|---|---|
| «Emoliente», glicerina, urea, ceramidas, vaselina o aceites | Retienen agua o suavizan la piel |
| Sin perfume («fragrance free») | El perfume puede irritar una piel ya irritada |
| Textura que te pongas a diario | Loción para el cuerpo entero; crema o bálsamo más denso para zonas muy secas |
| Envase de buen tamaño | La vas a usar después de cada sesión |
Y en el gel o el champú: fórmulas suaves, sin perfume si tienes la piel sensible, y que no hagan mucha espuma (criterio práctico). Si la urea te escuece en la piel irritada, cambia a una fórmula sin ella.
Qué no esperar: una crema hidratante no trata un eccema activo, ni una urticaria, ni una infección. Si necesitas algo más que hidratar, pregunta en la farmacia o al médico.
Si estás empezando a nadar, mete el gel, la crema y las chanclas en la bolsa junto con el material para empezar a nadar, y haz la rutina tras cada sesión del plan de natación para principiantes.
Errores frecuentes
- Salir sin ducharte. El cloro sigue en la piel y el pelo hasta que lo aclaras.
- Ducharte con agua muy caliente y mucho rato. Reseca todavía más.
- Frotar con la toalla o con una esponja áspera. Irrita una barrera ya alterada.
- Ponerte la crema horas después. Funciona mejor en los primeros minutos tras la ducha.
- Usar geles y cremas con mucho perfume. Pueden irritar.
- Rascarte. Abre la piel y empeora el picor.
- Dar por hecho que es «alergia al cloro» y dejar de nadar. Casi siempre es sequedad y se controla con cuidados.
- Ignorar unos habones que salen en minutos. No es piel seca: consulta.
Cuándo consultar
Consulta si el picor no mejora en unas 2 semanas con buenos cuidados, si salen ronchas o ampollas, o si un eccema empeora. Para un caso leve sin señales de alarma, el primer paso puede ser el farmacéutico.
- Urgencias (112): si al nadar o al salir del agua tienes habones por todo el cuerpo con hinchazón de labios, lengua o párpados, dificultad para respirar, mareo o desmayo. Puede ser una reacción grave, como la que da a veces la urticaria por frío (Bizjak, 2025). Sal del agua y pide ayuda.
- Médico de familia o alergólogo: si te salen habones cada vez que te mojas o te metes en agua fría, aunque se vayan solos.
- Médico de familia o dermatólogo: si el picor no mejora en unas 2 semanas de cuidados (criterio práctico), si salen ampollas, si la piel supura, duele o tiene costras amarillentas, o si tu dermatitis atópica empeora desde que nadas.
- Farmacia: si es piel seca o irritada leve y quieres que te orienten sobre qué crema usar o si necesitas algo más que hidratar.
- Médico, sin esperar: si tras las gafas tienes los párpados hinchados, dolor de ojos, visión borrosa o la rojez no se va en unas horas (criterio práctico).
- Si te bañaste en un lago o embalse y te salen granitos que pican mucho, díselo al médico: puede ser el picor del nadador.
Este y otros mitos, con su estudio, en Qué dice la evidencia.
Preguntas frecuentes
¿Por qué me pica la piel después de la piscina? Casi siempre porque se reseca o se irrita: el cloro y el remojo alteran la barrera de la piel y pierde más agua. Ducha corta al salir e hidratante suelen bastar.
¿Se puede tener alergia al cloro? Lo habitual es irritación o sequedad, no alergia. Si te salen habones en minutos, o te pasa también con el agua de casa o con el agua fría, consulta: puede ser una urticaria.
¿Puedo nadar si tengo dermatitis atópica? Sí. Los estudios no demuestran que nadar cause dermatitis atópica, aunque tu piel puede resecarse más. Dúchate antes y después e hidrátate enseguida. Si estás en pleno brote, pregunta a tu médico.
¿Qué crema me pongo después de nadar? Una hidratante sencilla, sin perfume, que te pongas a diario. En personas con eccema no hay pruebas de que una sea mejor que otra. Glicerina o urea en la etiqueta son buenas pistas.
¿Por qué se me pone el pelo verde en la piscina? Por el cobre del agua, no por el cloro. Pasa sobre todo en pelo claro y dañado. Es raro: avisa a la piscina y pregunta en la farmacia.
¿Sirve de algo ducharse antes de nadar? Sí: quitas sudor y cremas que reaccionan con el cloro y forman cloraminas, las que dan el olor y la irritación. Y el pelo mojado absorbe menos agua de la piscina (criterio práctico).
Descarga el plan de natación de 8 semanas en PDF
Te lo envío por correo: la tabla de las 8 semanas, con casillas para marcar cada sesión, y los ejercicios de técnica ilustrados.
Solo usaré tu correo para lo que marques. Más información en la política de privacidad.
Sobre el autor
Ander Lorenzo Calvo, estudiante de Farmacia en la Universidad del País Vasco (UPV/EHU). Juega a fútbol sala a alto nivel: de ala en el Aurrera Vitoria Futsal, con el que subió a Segunda División B, y entrena en gimnasio y piscina. Antes jugó a fútbol en el Real Unión de Irun y fue atleta de medio fondo en el Bidasoa Atletiko Taldea, con medallas en los campeonatos de Gipuzkoa y de Euskadi. Escribe guías de recuperación y entrenamiento basadas en la evidencia científica.
Esta guía es informativa y no sustituye el consejo de un profesional sanitario.
Fuentes
Ver la lista completa (15)
- Paciência I, et al. Effects of Exercise on the Skin Epithelial Barrier of Young Elite Athletes-Swimming Comparatively to Non-Water Sports Training Session. Int J Environ Res Public Health. 2021. doi:10.3390/ijerph18020653
- Seki T, et al. Free residual chlorine in bathing water reduces the water-holding capacity of the stratum corneum in atopic skin. J Dermatol. 2003. doi:10.1111/j.1346-8138.2003.tb00371.x
- Wastensson G, Eriksson K. Inorganic chloramines: a critical review of the toxicological and epidemiological evidence as a basis for occupational exposure limit setting. Crit Rev Toxicol. 2020. doi:10.1080/10408444.2020.1744514
- Liviac D, et al. Genotoxicity of water concentrates from recreational pools after various disinfection methods. Environ Sci Technol. 2010. doi:10.1021/es903593w
- Rujitharanawong C, et al. A Systematic Review of Aquagenic Urticaria-Subgroups and Treatment Options. J Allergy Clin Immunol Pract. 2022. doi:10.1016/j.jaip.2022.04.033
- Bizjak M. Cold Urticaria: From Wheals to Anaphylaxis. Allergy Asthma Immunol Res. 2025. doi:10.4168/aair.2025.17.5.547
- Soldánová M, et al. Swimmer's itch: etiology, impact, and risk factors in Europe. Trends Parasitol. 2013. doi:10.1016/j.pt.2012.12.002
- Wu Q, et al. Association between swimming pool attendance and allergic diseases: An updated systematic review and meta-analysis. Regul Toxicol Pharmacol. 2026. doi:10.1016/j.yrtph.2026.106061
- Schoefer Y, et al. Health risks of early swimming pool attendance. Int J Hyg Environ Health. 2007. doi:10.1016/j.ijheh.2007.08.001
- Chaumont A, et al. Interactions between domestic water hardness, infant swimming and atopy in the development of childhood eczema. Environ Res. 2012. doi:10.1016/j.envres.2012.04.013
- Nanko H, et al. Hair-discoloration of Japanese elite swimmers. J Dermatol. 2000. doi:10.1111/j.1346-8138.2000.tb02243.x
- Lomelí-Legaspi E, et al. The Greening of Hair: A Unique Case of Chlorotrichosis and Its Management. Skin Appendage Disord. 2024. doi:10.1159/000539438
- Tomas X, et al. Pseudo Green Hair. Int J Trichology. 2022. doi:10.4103/ijt.ijt_134_20
- Ramos M, et al. Allergy-compatible symptoms among federated swimmers in Portugal: a cross-sectional study using the AQUA® questionnaire. Front Public Health. 2026. doi:10.3389/fpubh.2025.1731628
- van Zuuren EJ, et al. Emollients and moisturisers for eczema. Cochrane Database Syst Rev. 2017. doi:10.1002/14651858.CD012119.pub2
